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Cada día paso por distintas fases de estado de ánimo. Me suelo acostar tarde trabajando en mi proyecto y me levanto lo antes posible para seguir trabajando en él. Son momentos en los que estoy concentrado, ilusionado, porque ves como poco a poco la cosa avanza, vas alcanzando hitos, aprendiendo cosas nuevas, hablando con gente interesante… sientes que es apasionante y estás muy motivado. Sin embargo, cada vez que abro la aplicación para leer noticias, mi humor y mi percepción de las cosas empieza un proceso de transición hasta el más puro rechazo.

Me gusta estar al tanto de lo que sucede en el mundo de la empresa, el emprendimiento y de ahí que cada día lea una serie de páginas y blogs que tratan sobre estos temas. El único problema, para mi gusto, es el enfoque que se da y como -mágicamente- todo de repente está relacionado con el emprendedor y la infinitas oportunidades y ventajas que tiene.

Creo que es genial leer noticias como “Los escolares también se apuntan a la moda del emprendimiento” en la que, a resumidas cuentas, dicen que ahora los escolares también son emprendedores. Me hace mucha gracia porque creo que es una noticia que ratifica todas mis percepciones. Espero no ser el único que hace más de 20 años, cuando era pequeñito, redactaba y vendía mis propios periódicos a mis familiares y vecinos o como mi hermano que vendía lo mismo, aunque él lo llamaba boletín. Pero claro, nosotros no eramos emprendedores, todo lo que hay antes de la era de los emprendedores no existe y ahora es algo mágico como hasta los más pequeños también pueden serlo! (En fin…)

Otra noticia que también me llevo a ese estado de “¿qué estamos haciendo?” es la reza “Barcelona inaugura su primer hotel para emprendedores“. Lo primero que me da que pensar antes de entrar a leer la noticia ver juntas las palabras hotel y emprendedores -estoy convencido de que todos los emprendedores pueden pagarse un hotel-. A pesar de ello, me parece una noticia cuanto menos curiosa, me dispongo a leer el contenido. Todo empieza a encajar en mi cabeza cuando leo que “está dirigido a emprendedores y ejecutivos o “y ofrece la posibilidad de contratar todo el hotel para eventos de empresas.”

Por noticias como estas creo que se está desprestigiando al verdadero emprendedor, al que lo era antes de incluso “existir” esa palabra -o al menos ponerse de moda-, a esa persona que lucha día a día por sacar sus ilusiones a delante y que puede tener más o menos recursos.

Parece que la línea entre emprendedor, autónomo y empresario (de PYME o de gran empresa) la están haciendo tan fina que ya no se sabe en qué punto se encuentra la división. Y cuando unificas unos perfiles tan parecidos pero tan distintos y los tratas a todos por igual, está claro quien tiene todas las de perder.

Sólo me gustaría que la gente se diese cuenta de que el emprendedor no es sólo el que sale por la tele promocionando su proyecto e invierten en él, o el creador de WhatsApp cuya empresa se compra por más de 19.000 millones, que también es esa persona que tiene unos pocos ahorros y en vez de gastarlo en un coche o una moto, lo gasta en intentar hacer realidad su proyecto y que, por suerte o desgracia, no tiene ninguna ayuda, cada mes incurre en gastos -incluso cuando no está generando beneficios- y además, para colmo, tiene que dormir bajo un techo y comer todos los días!

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